Un sueño es un sueño

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Por: Omar Hernández Sánchez


En una tarde de frío invierno catalán nuestros sueños se solaparon con los sueños de otros y me pregunté ¿un sueño es un sueño?, como lo que voy viendo en el camino, el bello macizo catalán mostrando la esbelta figura de las montañas de Montserrat, resguardadas por los frescos colores de campos de olivares y viñedos. Nada más lejos de la realidad, cuando llegamos a un lugar paradisiaco, romántico y acogedor (Martinell Hotel) donde cumpliríamos un sueño y haríamos que un sueño se hiciera realidad.

El olor del vino fresco, el sonido del burbujear de un espumoso Cava, nos despertó los sentidos conectándonos con el maravilloso mundo de Villafranca del Penedés, la tierra del Cava, donde todo lo que se respira tiene denominación de origen.

 
 
 

Ahí estábamos nosotros, un grupo de colombianos mimetizándonos con el entorno, porque compartimos esas características, ya que somos como uno de esos vinos espumosos, protegidos y cultivados con métodos tradicionales, ¡Suena increíble pero es cierto! venimos de una tierra protegida y abrazada por culturas milenarias donde sus mejores burbujas musicales hacen que bailemos todo ese bagaje cultural tradicional de nuestra tierra.

 
 
 
 
 

Entonces sí, ¡tenemos denominación de origen!, llevamos muchos años embriagando de sabor y alegría al mundo entero. En medio de barricas de roble curado, una espectacular arquitectura y una sobriedad arrolladora, animamos la boda de una colombiana brillante que buscando futuro en estas tierras, encontró el amor de un catalán.

Por ello brindamos con vinos espumosos, como la misma cumbia que nos transporta a la orilla de las burbujeantes olas del Caribe, en el fragor de u vino tinto que evoca el color de esos bailes afro colombianos donde los negros dibujan con su cuerpo el aletear de la pesca del Mapalé. Y entre bailes y ritmos ancestrales, vale la pena preguntarse si los sueños si cumplen y si este gran día del “sí quiero” hace parte de esa ensoñación.

En esta ocasión no me cabe duda de que es así, pues a pesar de la distancia uno de los días más importantes de esta colombiana, estuvo acompañado por el calor y el ritmo de sus recuerdos, por la magia de los bailes de su infancia y las tonadas inolvidables de su juventud.

 

Si estás a punto de casarte y quieres ser protagonista de tu sueño, permítenos acompañarte a través de un viaje con sonidos de cumbia, bambuco, mapalé, bullerenge, salsa ¡Hasta llegar a la máxima alegría con el Carnaval de Barranquilla!